ALIMENTACIÓN Y CUIDADOS. LOS 5 ELEMENTOS

LA ENERGÍA DEL ELEMENTO AGUA:

Riñón: es el órgano yin del elemento agua

Vejiga: víscera yang del elemento agua   

El Riñón tiene dos madres:

  1. Riñón agua: que se encarga de la orina, la sequedad, el edema, de los huesos, el pelo, el oído, la energía física, la capacidad de resistencia del organismo, el dolor de espalda, dolor de rodillas, miedo al agua, miedo a enfermar. Está nutrido por el pulmón y el intestino grueso (elemento tierra)
  2. Mingmen o puerta de la vida: líbido, fertilidad, menstruación, ovarios, próstata, útero, embarazo, menopausia, fuerza sexual, capacidad de resistencia. Está nutrido por el Bazo y el estómago (elemento metal).

La energía de riñón es la que nos sostiene, es como el caldero donde se encuentra la nutrición que reciben el resto de órganos. Para la MTC todos recibimos de nuestros padres una herencia energética, en el momento de la concepción la calidad energética de los progenitores es de vital importancia para el ser que vendrá ya que esa semilla marcará su calidad de vida.

A esta herencia energética los chinos la llaman Jing y no se puede aumentar, es la que nos servirá para toda la vida. A parte del Jing heredado también disponemos de ying, yang y qí. Que son las energías que, impulsadas por el Jing heredado y obtenidas de la alimentación, el reposo, la alegría… mantendrán el bienestar y la salud en nuestro cuerpo y mente.

La vida ajetreada, alimentación pobre en nutriente, la polución, la falta de sueño y la mala gestión emocional son los factores que alteran la calidad energética en nuestro cuerpo.

Todo esto sostenido durante tiempo es lo que marcará nuestra entrada en la menopausia y la vejez. Si “tiramos de riñón”, o tiramos de reserva de yin, yang y Qí, el siguiente en debilitarse es el Jing y este ya os he nombrado que no se recupera.

LA SANGRE:

La sangre es yin, la sangre es agua, la sangre lleva nutrientes, oxígeno… La sangre recorre todo el cuerpo, cada rincón y riega todo músculo, órgano, hueso…

Las mujeres con las menstruaciones, los partos y la lactancia dejamos ir mucho yin en los fluidos y la sangre. Esta sangre es muy importante recuperarla.

Para la MTC una de las causas principales del dolor muscular, las rampas, el insomnio, la palidez, mareos, adormecimiento de extremidades, debilidad, visión borrosa, la osteoporosis son producidas por una deficiencia de sangre. Es decir, por una deficiencia en la calidad energética: yin/yang, Qí, Jing.

La sequedad, las subidas de calor, el sudor nocturno, el cansancio, ansiedad, inquietud, baja concentración, baja memoria, pérdida de cabello todos estos síntomas de peri-menopausia o climaterio se pueden reducir incluso evitar llegando a edad con un buen estado energético.

Recuperar la salud no es un tema complicado, es un cambio de hábitos y un cambio de mentalidad. La mala prensa que se le ha hecho a la menopausia no ayuda a que la vivamos como lo que podríamos llamar “los años primaverales de la segunda mitad de la vida”.

Una doctora estadounidense llamada Joan Borysenko nombra “metamorfosis de la mitad de la vida” al periodo que va entre los 42 y los 49 años, una época en que la mujer comienza a crear en serio su vida de tal forma que pueda expresar sus valores más profundos en sus actividades cotidianas.

Estamos habituados y hemos normalizado una serie de creencias sobre la vejez que no tienen por qué ser verdaderas.

A cierta edad adulta un gran número de mujeres y hombres están sobre medicados con fármacos para infinidad de dolencias que con buenos hábitos y buena alimentación no tendríamos que tener.

Existe la creencia de que la mujer después de la menopausia decaemos, tenemos menor lívido, aparece artrosis, osteoporosis, hipertensión… no es del todo cierto, si bien en nuestra cultura muchas personas decaen con la edad, esa decadencia no es una consecuencia natural del envejecimiento, sino una consecuencia natural de nuestras creencias colectivas acerca del envejecimiento. Muy probablemente producida por el excesivo bombardeo de mensajes negativos acerca del envejecimiento.

En nuestra cultura, que tiene prejuicios contra la vejez, muchas mujeres en lugar de creer en su capacidad para continuar siendo fuertes, atractivas y vitales durante toda su vida, llegan realmente a esperar que su cuerpo y su mente se deterioren con la edad, de este modo, en cuanto sociedad, creamos colectivamente un patrón de pensamientos, comportamientos y temores que hace mucho más fácil que eso se manifieste en la peor realidad física.

Ser consciente de todo ello nos da la fuerza para crear un nuevo patrón de la psique femenina, sin prejuicios y con más amor y confianza hacia lo femenino.

Para ello, os animo a aprovechar la transición menopáusica y considerarla como un proceso durante el cual vas a crearte un cuerpo sano que te acompañará hasta el final de tu vida. La transición menopáusica es un periodo excelente para concentrarse en la prevención de problemas que, si bien no están necesariamente asociados con la menopausia, al parecer se intensifican en esta fase.

¿QUE PASA CON LAS HORMONAS?

Lo que escuchamos sobre la menopausia es que debido a la insuficiencia de estrógeno producida por un fallo ovárico aparecen los primeros síntomas. Esta creencia se basa en una información incompleta ya que el estrógeno no es la única hormona fabricada por los ovarios. Los ovarios también producen andrógenos como el DHEA y testosterona y progesterona. El bienestar durante y después de la menopausia depende de por lo menos de tener niveles adecuados de estas hormonas tanto como de estrógeno.

Los niveles de estrógenos y progesterona disminuyen después de la menopausia. Pero otros lugares del cuerpo son capaces de producir estas mismas hormonas, según el estilo de vida y la alimentación de la mujer. El cuerpo femenino, por lo tanto, tiene la capacidad de hacer adaptaciones sanas en el equilibrio hormonal después de la menopausia.

Los andrógenos están relacionados con la libido, además del bienestar general, y los producen otros órganos del cuerpo aparte de los ovarios.

Entre estos órganos están las glándulas suprarrenales, la piel, los músculos, el cerebro y la glándula pineal, así como los folículos capilares y la grasa corporal. Cuando la producción hormonal de los ovarios disminuye tiene lugar un doble aumento en la producción de andrógenos en esos otros sitios. Los andrógenos pueden actuar como estrógenos débiles y también como precursores para la producción de estrógenos.

Está claro que la mujer menopáusica sana está equipada naturalmente para hacer frente a los cambios hormonales de sus ovarios. Las mujeres capaces de producir niveles adecuados de andrógenos no necesitan un tratamiento hormonal sustitutivo.

Perfil de una mujer de alto riesgo: terapia hormonal sustitutiva recomendada:

  • Cuando la menopausia se presenta muy sintomática es prematura
  • Hay una enfermedad cardiovascular diagnosticada
  • Menopausia artificial antes de los 45 años (inducida por cirugía, quimio, radio, fármacos)
  • Historial familiar de cardiopatías.
  • Desproporcionadamente ancha de vientre y caderas.
  • Es fumadora.
  • Marcado historial familiar de enfermedad de alzheimer.
  • Es sedentaria.
  • Hace una dieta pobre en nutrientes y rica en alimentos refinados.
  • Considera que no hay mucho por lo que valga la alegría vivir.

Para la MTCH estos problemas menopáusicos son por una deficiencia en la energía del elemento Agua, adquirida genéticamente o por malos hábitos y desgaste emocional durante la juventud y la maternidad. La facilidad de la transición a esta fase dependerá del vigor de las glándulas suprarrenales y del estado de nutrición general. En una mujer sana las suprarrenales van a ser capaces de tomar el relevo de los ovarios en la producción de hormonas.

Si las glándulas suprarrenales (yang de Riñón), están agitadas habrá más propensión al cansancio y síntomas menopáusicos. Los síntomas son: sensación de aturdimiento al despertar, no ponerse en marcha hasta una o dos tazas de café, necesidad de tentempiés y cafeína durante el día y por la noche aunque esté agotada tiene dificultad para conciliar el sueño y en la cabeza le dan vueltas las preocupaciones del día, no tiene interés por el sexo.

Si te sientes identificada en estos signos, quiere decir que tus glándulas suprarrenales podrían estar casi agotadas, aunque tus análisis médicos sean normales.

Pero no te preocupes, sólo necesitas saber qué hacer con ello y poner remedio.

 

ALIMENTACIÓN PARA LA MUJER

La vitamina E

Tiene un gran poder antioxidante, oxigena los tejidos, protege las vit del grupo B y la C, favorece el colesterol y la circulación de la sangre, mejora la respuesta inmune…

Aceites vírgenes prensados en frío ordenados de mayor a menor cantidad de vit.E:

Germen de trigo, aceite de semillas de algodón, germen de maíz, a. de sésamo, aceite de girasol, a. de soja, de cacahuete, a.de oliva, a. de hígado de bacalao.

Cereales

Germinados

Frutos oleaginosos: almendras, pipas de girasol, avellanas, lino sin pelar, nueces, nueces de Brasil, cacahuetes.

Pescados: todos

Huevos: la yema

Frutas: aguacate, frambuesa, moras son las que más vit,E tienen, las demás en menor cantidad.

Verduras: berza, diente de león, espárragos, hinojo, pimiento, espinacas frescas, las demás en menor cantidad.

El Selenio

Es el gran protector frente a enfermedades degenerativas y el cáncer. Como potente antioxidante defiende al organismo de la devastadora acción de los radicales libres, se usa mucho para contrarrestar los efectos del envejecimiento. El selenio también favorece al sistema inmunitario y protege de la toxicidad de metales pesados como el mercurio y el cadmio.

El Selenio y la vit.E trabajan en equipo. Juntos son mucho más activos que por separado.

Alimentos con selenio:

Atún, arenques, langosta, trucha (no de factoría), sardina, ostras.

Riñones (cordero, cerdo, vaca…)

Cereales integrales especialmente la cebada.

Levadura de cerveza.

Coco.

Germen de trigo.

El Silicio

Oligoelemento importante para la formación de cartílagos y huesos. Además está presente en los tendones, piel, cabello, uñas y tejido conjuntivo. Previene la osteoporosis y la artrosis.

Contienen silicio:

Los cereales integrales.

La cola de caballo (equisetum arvense), se deja hervir media hora para que deje concentración de silicio en el agua.

Algunas aguas minerales.

Polvo de roca (superbiomín).

Para aliviar los sofocos:

Vitamina E, reducir el consumo de: cafeína, carbohidratos refinados y alcohol.

Se ha comprobado que la proteína de soja, 50gr al día (equivalente a una porción de tofu normal), disminuye la intensidad de los sofocos. La soja y sus derivados contienen fitoestrógenos e isoflavonas, los cuales regulan los niveles de estrógeno.

Para la protección de los huesos:

A parte del calcio, es importante también tener cantidades adecua des de oligoelementos y vitaminas:

Vitamina D: un baño de sol de entre 15-30 minutos diarios, sin crema protectora, aporta de 300 a 350 unidades de vit D.

Los pescados azules como: anguila, angula, arenques, atún, bonito, boquerón, jurel, sardina.

Betacaroteno: se convierte en vit A en el cuerpo. Ejerce una acción casi hormonal que ayuda a controlarlos estrógenos, también favorece al intestino y las articulaciones.

Lo encontramos en: aceite de hígado de bacalao, hígado, zanahorias, vegetales verdes, amarillos y rojos, leche entera, mantequilla, yema de huevo, frutas amarillas y rojas, quesos elaborados con leche entera.

Vitamina C: interviene en la síntesis y la reparación del colágeno., piel, huesos y ligamentos, también mantiene los capilares sanguíneos sanos, evitando que se rompan o deformen. Favorece la absorción y almacenamiento del hierro y activa el ácido fólico.

Es una vit. Antioxidante, desintoxica de metales pesados, reduce niveles de histamina…

Por suerte se encuentra en gran variedad de frutas y vegetales frescos en mayor cantidad en:

Acerola (es la fruta con mayor cantidad), se consumen sus bayas o el jugo, grosellas negras, perejil, col, pimientos, kiwi, brócoli, col de bruselas, col rizada, hinojo fresco, naranja, pomelo, limón, boniato, piña…

Siempre hay mayor cantidad cuando el alimento está crudo, los alimentos hervidos pierden más cantidad que los asados o fritos, porque la vit.ces hidrosoluble y parte de ella pasa al agua en que se hierve. Otra parte se destruye.

Magnesio: es un componente del hueso y es esencial para varias reaccione bioquímicas importantísimas en la formación de los huesos.

Hace falta magnesio para producir energía y para que la contracción muscular se pueda llevar a cabo. Regula el sistema nervioso por ello ayuda a dormir bien, reduce el estrés y los calambres.

Encontramos magnesio en:

Arroz integral, avena, cebada, maíz, mijo, trigo integral, germen de trigo, levadura de cerveza, almendras, altramuces sin pelar, anacardos, avellanas, cacahuetes, pipas de girasol, nueces, nueces de Brasil, pistachos, sésamo, garbanzos, guisantes, judía blanca, soja.

Estos son los de mayor cantidad de magnesio. Luego siguen verdura y mariscos. El cacao también pero no es recomendable si hay problemas cardiovasculares.

Manganeso: su carencia provoca descalcificación ósea y impide la elaboración de hormonas sexuales, produciendo esterilidad. El manganeso también nutre el sistema nervioso y es necesario para la formación de tiroxina.

Alimentos ricos en manganeso:

Arroz integral, avena, cebada, trigo integral, germen de trigo, albaricoques secos, melocotones secos, judías secas, remolacha, almendras, cacahuetes, nueces.

Calcio: su presencia en proporciones óptimas es necesaria para regular el ritmo cardíaco, niveles adecuados favorecen el sueño, la relajación y la sensación de bienestar, también se necesita para aprovechar el hierro. El calcio y el magnesio promueven la salud cardiovascular que además pasa por el equilibrio sodio-potasio. Para su correcta absorción se necesita la vitamina D.

Alimentos ricos en calcio:

Leche de vaca, yogures, queso, huevos de gallina, pescados, carnes de pavo y pato, avena, centeno, trigo, soja, garbanzos, albaricoques secos, dátiles secos, higos secos, pasas de Corinto, frutos secos oleaginosos, semillas de sésamo, brócoli, col rizada, diente de león, judía verde, perejil, acelga, alcachofa, apio, berros, escarola, espinaca, hinojo, jugo de ortigas.

Boro: el boro reduce la pérdida de calcio por la orina y aumenta los niveles del estradiol beta 17 (el estrógeno biológicamente más activo) en la sangre, por ello contribuye a la salud de los huesos.

Alimentos ricos en boro: frutos secos en general, fruta y verduras, vino, sidra y cerveza.

 


Gracias por haber asistido a la reunión, deseo que te haya sido de utilidad y que puedas disfrutar de lo aprendido. Puedes compartirlo con más mujeres si lo deseas, la información es de todas y para todas!

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